viernes, 8 de julio de 2011

Estrellas fugaces

La poesía se ha vestido de miríadas de pájaros que saben
donde posar sus inquietudes
Al vuelo por la vida pueblan
fantasmas de mi mente
Dibujan celosías de colores por donde el viento pasa
sabiendas de sonrisas en amores nuevos
otras sensaciones alucina 
provoca su aletear  suave desencuentro
de sinsabores irradia al mundo que avasalla
Desnúdense calladas las estrellas
en un cielo de fulgores nunca visto




Burbujas de soles

Idea sentidos a las metáforas del viento
una pared inalterable
Del fondo claro arriban despacio como de un viaje 
los pensamientos
Entre ellos luchan por servir los ojos de vida
poseen inframundos desconocidos
habitan misterios ancestrales y pasajes de historias
que no han sido contadas 

Son siete los ciclos del cielo en maridaje perfecto con la luna
desnudos y cubiertos del manto insospechado de la noche
traman emboscadas invisibles en sus ramas
trampas de ingeniería perfecta
armaduras en la encrucijada cadena

Se han perdido las luciérnagas del aire
diseminadas para la fecundidad
en tanto espuma de pureza indica los prófugos suspiros 
alza esplendor desconocido por costumbre
expone ante todos su belleza

En senderos de tubas multiformes viaja
la sonoridad de su esplendor
Ante lo hermoso del silencio aguzo mis sentidos
victoriosa al borde de la vida
la vida misma incomprendida
dulcifica los matices de amor que nos entrega





El breve llanto

Lágrimas escapan haciéndonos humanos
cuantos caminos de sensible herida posterga
el motivo alevoso de la pena pretérita
brotan al centro de la nada donde guarecía
pesado duelo de profunda queja
mas la palabra alcanza su decir sereno
en hondo pozo de  vena afortunada
donde notables pasiones lloran
Solo queda como consuelo
el murmullo inextinguible de la vida





Define

Desnuda para mí
esta mañana de frío optimismo
las ansiadas palabras

Tu escondido pensamiento
no el lunar que te adorna

Qué interés llevas
sin hacer público
es tesoro preciado
compartámoslo 

Si te angustian las penas
de los niños
las rosas pueden esperar 
te hiere el salobre sabor
del sudor sin nombre
de los mineros
que nunca son dueños de la tierra
de los dedos pobres el olor a grasa
En sus casas olorosas
a humo y comal
No temas hablar de los que sufren 
aquellos que la vida
en su esplendor engaña
la miseria encierra 

La mano afuera extiende compromiso
los pocos sensitivos
no saben qué hacer
con las estrellas
si mandarlas definitivamente al carajo
vestirse de batalla
y empezar la guerra del reclamo

Desnúdate de todo
muestra quién eres
para contar contigo
debajo de tus ropas elegantes
tus perfumes exóticos
tiembla tu pecho incipiente
el corazón humanamente bueno




Renace el amor

Por no poder el corazón rendido
al otro extremo de los surcos se ha marchado
en silencio de brusco golpe cabizbajo
estremecer de ternura

Al fin del mundo al otro lado 
de muros silencios y desaires
se ha ido con sus penas
a desandar sin fines de comedia
 la vida del difunto

Con un monto de luces por teatro
el foro ilumina tras la pausa
un público angustiado que medita
las cuatro quejas absurdas de su vida

La nueva sinfonía de Teosintagma
célebre Juan de las penurias
la boca seca de nostalgias
el fiero pecho de bravura

Monocorde insípido del aire
fango desolado y amarillo 
detestado por los miramientos
solo, más que eso, olvidado
en su fama envuelto canturrea

Mil cantos de olvido y pesadumbre
polvo de suelos y de sol apagado
donde las tardes fueron a perderse
entre los asientos helados del invierno

Has vuelto como la poesía
con  luz propia de mejor encanto
a  tender sobre los mantos color verde
ha descender un río de claveles
sobre el pecho de las niñas
que  labios sedientos olvidaron
humedecido al ritmo de los besos
clamor de ruidos incesantes  

Es el amor que lo ha logrado
al vencer la infame oscuridad del cuerpo
otra vez nacen del pasto los colores 
salen los niños a cantar su canto

Los padres saludan en la plaza abarrotada
la vida siente una cascada de color
aromas de azucenas y lirios
besan la calzada en un enjambre 





Las palabras y los sentimientos


Las palabras traspasan las paredes solitarias de mi cuarto
flotando parten
A dónde marchan no lo sé
no soy dueño de ellas
eso me llena de incertidumbre

Palabras de canto y entusiasmo
que fundieron nuestra esperanza
Letras que aunada a la soltura se perdieron
piedras que asumen color entre las manos
arcilla que luego las propias manos moldea
sutiles formas de la angustia sobre cuerpos
sobre la cama sufrimiento
mortaja de muerte prematura 
Claro de luna donde deambulan búhos blancos
contra la nave que surca la avenida
choca las alas de su alegría
esparce las plumas 

La última mirada del ave, contra la quilla
angustia ante nuestros ojos
impotencia al no poder cambiar destino
empapa todo el mar profundo

Y la agonía, existe la agonía
los últimos instantes cuando se vacía el alma
oscuras confesiones
dejan de atesorarse como piedras pesadas
historias tremendas
palabras que hieren, miradas pérfidas
Todo se perdona en vida cuando la vida acaba
flotan en silencioso desfile

Hasta el infinito irían si no tropezarán
con un alma que las espera 

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