martes, 20 de septiembre de 2011

La poesía como motor de sensibilidad .



La poesía es como el buen oleo sobre la cabeza de Aáron . Y de todo aquel que se toma un momento para escuchar, o leer algo de esta. Sentimos en nuestro espíritu una fuerza desconocida cuando los pensamientos coinciden  con los conceptos que vierten los que escriben en este genero literario.


Durante años ha sido motivo de controversia la fuerza motriz del poema, la transmisión de energía positiva, la solidaridad emocional que se crea al sentirnos reflejados en metáforas e imágenes.

Estamos necesitados de expresar emociones,  más que en otras épocas, nos sentimos abrumados de soledad.

Los aparatos tecnológicos ponen a nuestro alcance un mundo que se vuelve pequeño. Un saludo en tiempo virtual , una frase, un poema incluso. Sin embargo los sentimientos quedan relegados a frías letras y nos vamos  encerrando en una burbuja atípica en las relaciones humanas.  


La vida compleja y veloz que nos envuelve, hace que dejemos a un lado las relaciones publicas tete a tete. 


Los tiempos no nos permiten una charla amistosa , acompañada de café y amigos , dispuestos a comentar sus creaciones y volcar sobre nosotros la intimidad de las mismas. que no dejan de ser sus vivencias ,experiencias, logros y anhelos entre otras cosas.

Por ello acepto más la tesis de que podemos cambiar favorablemente, la difícil correlación de malestares que nos asedian en los últimos tiempos, con un acercamiento a la literatura. 

Sin creer que los poetas son los únicos seres provistos de conciencia o visión sensible hacia ciertos sucesos. Pero pueden volverse, con su estilo de decir las cosas, un motor pequeño que eche a funcionar otro grande. 


Alimentando de conciencia social el entorno en el que nos desarrollamos, influyendo en una mejor calidad de vida.
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