miércoles, 28 de octubre de 2009

El volcán.

Tiembla la muralla ante el desastre Se vuelve en furia el terco mar Llamas y piedras arroja al suelo La majestad del bárbaro volcán Teme en un segundo la vida misma huye a salvar la nueva camada se quiebran los arboles de miedo la tierra se deshace en movimiento Pálidos los hombres se hincan A la furia indómita de las entrañas Inclinan pesarosos la frente divina Ante la fuerza del embate fiero Cede al paso de la tormenta La brusquedad del terremoto Y salta y se desmaña por el cielo La estampida de lava y piedra Cien días truena la montaña Espuma y humea el bosque Que aniquila en su pasar ardiente La vida muere de un golpe seco Al cabo paciente la lluvia vuelve Apaga el fuego y calma la sed Que deja un nuevo ojo humeante Despacio comienza a crecer el pasto Los hombres se abrazan a sus mujeres Y dejan correr los hijos hasta la orilla Donde ha quedado quieta la fría lava Para escribir la historia de otra mañana.
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