domingo, 12 de diciembre de 2010

Amanecer en Soledad




                                     Marìa te adoro aunque no seas virgen



Los mundos que me asedian
se pierden a través de las almohadas
mi mejor amiga despierta para saludarme
María la que fue virgen
pone su esmero en la primera taza de café
después nos damos un beso sin lavarnos los dientes


El loco mundo devuelve mi figura
donde radica el encanto de una vejez sin prejuicio


Las arañas de las manos vuelven a cobrar vida
hunden los bloques de una ciudad letrada
con la intensión de soltar  las ideas que la noche aprisionó


Te miro pasar medio desnuda 
 conservas la música que me deslumbra


Aristegui me hace entrar al desquiciante torbellino
en  el país que estila reirse de la muerte


La nave de Caronte queda atrapada en la intensidad del tráfico
 nos aprestamos a celebrar que aún nos pagan 
cuando un mundo desempleado se mueve 
a la espera del toque de fanfarria 
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