jueves, 5 de noviembre de 2009

Ante tu puerta.

Vestido de paz ante tu puerta Velo que me cubra la prudencia Ante el decir debo ser claro Vengo en busca de una mano Tu puerta puede tal vez ser puerta del cielo o de algún lugar desconocido y olvidado puerta de amor o de martirio Pido ante ella por lo alto si ha de abrirse ante mis ojos sea paz lo que me ofrezca la mano que se extienda Paz de inteligencia suprema en las azarosas contiendas ni vengo en busca de querella ni expongo paz al desencanto Por tanto sea al cabo la ocasión motivo de alegrías bien traídas entre penas batallas mal habidas salte al gozo la belleza de la vida.
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