miércoles, 8 de febrero de 2012

Lucrecia

Nadie te canta al oído
mientras ordenas la vajilla usada
creen adivinar lo que dice tu callada cara
y nada dejas entrever de lo que guardas
El delantal estrujado por tus manos
se convierte en rosa de reclamos
Amar se vuelve confrontar el punto
para todo en la vida has dicho si
Desde la cocina los azulejos de Dolores
sienten llegar el olor a tierra nueva
y ahora no sabes si seguir el rumbo 
o aquietar las riendas que desbocan tu deseo
durante años has estado a la orden del que manda
y tu cuerpo dócil obedece 
mas ninguno lee donde vive el alma
que los vientos secan si no vuelas 
Viste tu piel de aquello que te espera
y sal a conquistar la vida
que ha cesado el tiempo de ser juguete 
al que nadie canta 
La polvareda  del arado levanta
mil chasquidos 
para todos puso algo Dios
pidiendo poco a cambio
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