viernes, 25 de noviembre de 2011

Aquellas tardes del pasado futuro

Quién se cree la tarde para insinuarse 
has vivido tantas 
desoladamente ajenas
casi trotamundas 
perfectas 
enemistadas con la alegría
enfurecidas hacia el ocaso
sentado en la ventana
sin poder componer días 
sin saber que trae el futuro
Esperas que ella pase
te sonría 
Ahora que ha pasado el tiempo 
y las musas de antaño crían nietos 
tu pescas recuerdos con la vara del sueño
y estos, ingratos, se descubren frescos 
descubren el secreto que fue en su momento
ries de como se transformado todo
reconoces la dura labor de Dios en los hombres
empecinados en conocer futuros
después con los años desecharlos
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