martes, 22 de noviembre de 2011

Al claro del día

Para que nombrarlo pudiendo ser tantos
el cálamo lo señala , vuelto un cejijunto de entrecanos bríos
casi insospechado atraviesa el campo
con hondo suspiro de apocado intento se le escapa el alma
Deja el discurso que traía armado
antes deja al lado del surco el arado y la yunta pastando junto al río
la Rosa es rosa cada primavera
pero dos botones ahora le han brotado 
hace que deje tirado el surco empezado, la acequia presta
mañana podrá reponerse cuando el compromiso le imponga las horas de seguir arando
hoy afortunado del sembrar ajeno otro puso fruto en sus manos
el campo está hecho una mar de llanto y las caracolas se caen de los gajos
date prisa campesino que llega tu hora
los botones rompen al clarear el día, de la rosa Rosa de la vida
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