miércoles, 17 de agosto de 2011

A propósito de una foto de película.


En la cinematografía pocas cosas son dejadas al azar, una imagen dura segundos en el campo visual del espectador , pero estos son suficientes para grabarse en el subconsciente y continuar enviando señales al cerebro mucho después que , incluso , la película ha terminado. Funciona bajo el principio de la propaganda subliminal.

Si analizamos la foto que aparece en la película cubana "Fresa y Chocolate", Vemos todo un discurso armado sobre el modo de vida de un personaje de la misma. Que no debemos olvidar es ficticio. Creado por un escritor, en este caso Senel Paz autor del libro del que deriva este filme.

Al centro una foto del famoso y controvertido José Lezama Lima, escritor cubano que causo polémica con su libro Paradiso y su indefinida trayectoria dentro del periodo revolucionario que le toco vivir. Su presencia en el "altar" al centro puede ser visto como la antesala de una reivindicación nacional de su obra. Y la realidad así nos lo hace ver, a finales de los años 80's se inicio una discreta revisión de la obra de algunos autores que por diversas circunstancias habían sido relegados al ostracismo, como es el caso notorio de Lezama y Piñero. 


Y posteriormente, se incluye aunque muy tímidamente Cabrera Infante y Reinaldo Arenas. Cual es la visión para   un acercamiento timorato y discreto en la obra de tales escritores. Lo primero que me viene a la mente es que no existen figuras de contrapeso real en la literatura cubana "revolucionaria", personajes como Alejo Carpentier, son vistos con una densidad acartonada por el pueblo cubano. Y de otros escritores, ninguno resalta a nivel mundial con la fuerza de estos mencionados y podría citar el caso de Heberto  Padilla, pero es tan definido el encontronazo con el régimen que aún este último no puede digerir la obra del ilustre poeta. 

A propósito de una foto de película
https://www.facebook.com/AngelColladoRuiz?ref=hlInmediatamente encima de Lezama encontramos una foto de Martí, el apóstol de la independencia cubana. Notorio enfoque nacionalista en una época en que el sistema arcaico del socialismo soviético era arrasado de la faz Europea.

A la derecha del publico , un farol chino de los usados en la Campaña de alfabetización , símbolo de cultura y de lucha en contra de la ignorancia, pero que para los cubanos representa un objeto "revolucionario" en la escena. Debido a factores netamente técnicos, las famosas "camisetas" eran su verdadero problema y no lograron sobrepasar los mismos años sesenta, pues no se encontraba en ninguna ferretería cubana una sola de estas partes que permitían poder alumbrarse con estos modernos y complejos faroles. Pasando muy rápidamente a ser desechados por sus propietarios.

La cabeza de indio es una referencia a la cultura folclorista cubana ,que cree en religiones afrocubanas y rezagos de misticismo indígena, completa el cuadro un abanico chino enorme ,abierto al centro y encima de la escena, queriendo decir que somos los cubanos una mezcla de todas estas cosas.

Para los que han visto la película quedan claros los motivos que hacen a nuestro personaje central querer abandonar el país, no son los fusilamientos, que por su edad no vivió, ni la falta de libertad de prensa y partidos políticos, es el sistema de vigilancia y control, de saber que se dice a nivel personal en las casas y en los barrios, la intransigencia de no aceptar una exposición por que nadie tiene un criterio para dejar fluir la libertad creativa de los artistas.

Un velado despertar de la libertad sexual, pero sin mencionar causas y orígenes.

Y el acercamiento siempre tímido y banal hacia las relaciones sexuales en Cuba, desde el punto de vista del discurso oficial y las relaciones entre personas con diferentes posturas políticas y sexuales.

Un pequeño paso que pudo iniciar un camino pero quedo trunco.Los intereses del momento cinematográfico tomaron distinto rumbo. 






Publicar un comentario