No sé. Lo ignoro.
Desconozco todo el tiempo que anduve
sin encontrarla nuevamente.
¿Tal vez un siglo? Acaso.
Acaso un poco menos: noventa y nueve años.
¿O un mes? Pudiera ser. En cualquier forma,
un tiempo enorme, enorme, enorme.
Al fin, como una rosa súbita,
repentina campánula temblando,
la noticia.
Saber de pronto
que iba a verla otra vez, que la tendría
cerca, tangible, real, como en los sueños.
¡Qué explosión contenida!
¡Qué trueno sordo
rodándome en las venas,
estallando allá arriba
bajo mi sangre, en una
nocturna tempestad!
¿Y el hallazgo, en seguida? ¿Y la manera
de saludarnos, de manera
que nadie comprendiera
que ésa es nuestra propia manera?
Un roce apenas, un contacto eléctrico,
un apretón conspirativo, una mirada,
un palpitar del corazón
gritando, aullando con silenciosa voz.
Después
(ya lo sabéis desde los quince años)
ese aletear de las palabras presas,
palabras de ojos bajos,
penitenciales,
entre testigos enemigos.
Todavía
un amor de «lo amo»,
de «usted», de «bien quisiera,
pero es imposible»... De «no podemos,
no, piénselo usted mejor»...
Es un amor así,
es un amor de abismo en primavera,
cortés, cordial, feliz, fatal.
La despedida, luego,
genérica,,
en el turbión de los amigos.
Verla partir y amarla como nunca;
seguirla con los ojos,
y ya sin ojos seguir viéndola lejos,
allá lejos, y aun seguirla
más lejos todavía,
hecha de noche,
de mordedura, beso, insomnio,
veneno, éxtasis, convulsión,
suspiro, sangre, muerte...
Hecha
de esa sustancia conocida
con que amasamos una estrella.
En mundos de papel picado tus labios se fueron descubriendo. Blog de experimentación literaria
miércoles, 28 de julio de 2010
domingo, 25 de julio de 2010
Pasado.
Quien buscará en tu ombligo los restos de placer
no descubiertos en tu rostro
y se perderá con su lengua
por sus pliegues profundos
escuchando la historia de los quejidos secos
alimento de la noche
Aún así quedara a la espera de conocerte
sin embargo factores descompuestos
harán variar su rumbo
ignora él en tu sonrisa al despertar
lo que pudo ser el revivir
de un profundo recuerdo
De telenovela
Hay que estar loco para cantarle al mundo
decir en público que la vida es bella
no atorar las palabras en la garganta
ocultar lo que se siente y seguir vivo
Mentir se vuelve entonces osadía
cremar las alas y ofenderse
caminar hacia los olvidados días
en que creímos tener todo
Saber que por mas excelsas
fugaces imágenes que viajen
en nuestra mente poética
si el hombre sufre sin descanso
será retar al tiempo consolarlo
Gritar donde propios y extraños
la misma vida tomar partido
alzada del fango ya sin ganas
entre los brazos compañeros
dar por opio sinrazones
para matar al pensamiento
y seguir vivos hacia el fuego
y seguir vivos hacia el fuego
sábado, 24 de julio de 2010
Inquietud
Cambian al destellar las luminarias
advierten que nada podrá ocultarse
En un latir de indecisiones pasan
Al tú por tú con la vida incesante
desposeídas de sentido
Dueños del mundo embriagados de soles
desconocen las manos de los niños
En hilo de amores depurado
los instintos adsorben mi amanecer
viernes, 23 de julio de 2010
Empatía
Quien te dice que no serás una vez el otro
desde su lugar te miraras pasar
perdido entre lo que mira y tu mirar
entre lo que disfruta y tu sufrir
aquello y esto definitivo
Como harás entonces para tomar partido
si aún no has podido verte
desde el otro extremo sin dejar de ser tú
la figura que padece anclada
carne y sangre igual que tu
llanto y fuerzas como tú
a merced de los desplantes
la ira consumada
envidia
celos
padecidos a ultranza
en un pecho conformado
a la imagen de otro yo
de otro tu
iguales frente a frente
jueves, 22 de julio de 2010
Pasan
La pena pasa a desgajo
retando al sol
La dura faena de la vida
arremolina aguas río abajo
nuevas toman su lugar
retando al sol
La dura faena de la vida
arremolina aguas río abajo
nuevas toman su lugar
Olvida flores que se lleva
la corriente
Amar no se podrá olvidar
Accidente. Rosario Castellanos.
Temí... no el gran amor.
Fui inmunizada a tiempo y para siempre con un beso anacrónico
y la entrega ficticia
—capaz de simular hasta el rechazo— y por el juramento, que no es más retórico porque no es más solemne.
No, no temí la pira que me consumiría sino el cerillo mal prendido y esta ampolla que entorpece la mano con que escribo.
miércoles, 21 de julio de 2010
Tierra
Cansada de morir se volvió cetrina
quebrada puso su arrojo de antaño
al antojo del viento
durmió sobre todos mis libros
las hojas vírgenes que esperan la idea
la tasa del último café
el disco olvidado
los lentes
Dejó a un lado la semilla
sin fe ni motivo
fue lloro
trajo sus restos de muertos
sus llantos fundidos
la paz sobre el río
los trozos de estiércol
el recordatorio de lo que somos
martes, 20 de julio de 2010
Siempre a la espera.
Hay una demanda atroz de palabras sin importar mucho los cimientos sin preocupar cuanto estarán en la palestra si son bienvenidas u olvidadas si el destierro caerá sobre ellas como una lluvia acida que lo borra todo un fuego de infiernos anticipados corriendo desnudos por las salas de antaño liberados de los prejuicios para poder llenar de besos los rincones más apartados del alma donde no llegan los consuelos y el amor se resguarda de las posibles agresiones los que amanecieron tendidos viendo un techo distinto y abofetearon el aire con impaciencia y hastió si fueron tocados por la suerte de no seguir a la espera cansados de verter ilusiones al saco de la historia y ver pasar los años sin rastro de cambios siempre ansiosos de un momento que no llegará al menos como desean porque la vida no es un programa ni es cosa de componendas y refritos siendo hecha a voluntad de Dios y dejada en manos de los hombres que la dislocan con sus envidias y sus ambiciones medular forma de destruir lo que iba yendo en un buen sentido hasta que a alguien se le ocurrió adueñarse de todo y pretender suplir al altísimo desde su milimétrica altura humana.
El loco
Donde pisas quisiera
sembrar de besos el camino
repleto de tu visión estrafalaria
Con tus faldas de hippie
tus pulseras de cuentas falsas
enroscado a tu cintura como
un cinturón de lata
En las prendas intimas que llevas
los perfumes que se quedan
colgados en la baba de los necios
Tus escotes extraños que inducen
a conocer lo mío como ajeno
Sin repliegues falsos de palabras
sembrar de besos tu pisada
Me van a decir loco ya los oigo
mirando cuando pase por las plazas:
sembrar de besos el camino
repleto de tu visión estrafalaria
Con tus faldas de hippie
tus pulseras de cuentas falsas
enroscado a tu cintura como
un cinturón de lata
En las prendas intimas que llevas
los perfumes que se quedan
colgados en la baba de los necios
Tus escotes extraños que inducen
a conocer lo mío como ajeno
Sin repliegues falsos de palabras
sembrar de besos tu pisada
Me van a decir loco ya los oigo
mirando cuando pase por las plazas:
¡Ahí va el loco!, que sigue a la mujer
de los cabellos rubios y los collares
ahí va el loco otra vez
Diciéndole quien sabe cuánta cosa
Me rió al cabo ya es costumbre
de mí siempre han hablado
Me rió, esos que saben
casi siempre duermen solos
se la pasan aburridos
Y yo loco, desquiciado, flaco
cuando llega la noche
tengo función preparada
fiel cobijo que me alienta
a lidiar con los cretinos
que sientan en las plazas
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