viernes, 26 de abril de 2013

Redescubriendo Recuerdos. Laura Mónica Rodríguez Mendoza. México.

A veces , ser poeta es peligroso.

Sobre todo cuando te persiguen tus antiguas letras.

Están vivas, alten, son recuerdos que se alimentan de heridas y si al
atacarte estás vulnerable, encuentran esa única rendija.

Y el sabor de los olores viejos es amargo, diría Melitón, como
cuando lames una pila.

Si eso sucede, tómalas rápido del acento, el apostrofe o de la coma o
ya del punto de perdida. Aplástalas contra una hoja blanca y 
repíntalas.

Seguirán doliendo, pero tendrás un nuevo poema que ya tendrá su 
oportunidad de perseguirte otro día.
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