sábado, 26 de septiembre de 2009

0002. Reserva poetíca.

Calma, quién me juzga la dulce soledad de tu recuerdo el ansía infinita de la ausencia En la distancia me presumo inocente clamo por lo bajo tu nombre única esperanza La razón nubla mis ojos alguien que no cesa de olvidar muere de olvido Eres culpable alguien me dice la conciencia salta me confronta, me acorrala Huyo calle abajo en la penumbra sin destino fijo las palabras me han juzgado.
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