viernes, 13 de enero de 2012

Refugio de ilusiones

Tiemblan tus labios 
los pechos hacia donde sin querer
se escapan mis ojos tiemblan 
mi corazón endurecido por el bridar y la cincha 
no pudo esquivarte y tembló también 
Estos sentidos a flor de piel que Dios nos ha dado 
se ensanchan como fuelle de fundición
queriendo suplir al sol
y las tenazas gastadas por la tierra
se aferran a esa leche tibia
que ofreces sin tu saber




foto: mycelular.org

2 comentarios:

Meulen dijo...

Me encantó...
será que los poemas de amor
siempre dejan su huella
o más bien encajan muy fuertemente en mi corazón!

Angel Collado Ruíz dijo...

Gracias por tus palabras, ya somos dos. Un saludo