miércoles, 14 de octubre de 2015

Es ya tarde

Quiero poseer la furia de tu pensamiento
marea de acantilado que provoca tu mirada
Nacida con esa fuerza con que nacen las tormentas
dos pequeñas ternuras en tu pecho atrapan lo que soy
siembran en mi todo el horizonte de tu cuerpo

Alborotas la luz de mis ojos acostumbrados a ser tristes

convertidos en peces de colores nunca vistos
aman descubrir la primavera que nace al fondo del estanque
cruzan el torbellino deseable en que imagina
la ternura encallecida de mis manos 
poseer el secreto de la tierra que resguardas

Todo de mujer se vuelca en ti deslumbrante

como una marejada del norte
huracán de octubre
fuego en el bosque virgen de tu pelo
ilimitada sensación de libertad
siendo prisionero extraño mis alas
caminas por mi silencio 






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