domingo, 23 de febrero de 2014

El Viaje.

Qué puede incluirse en un viaje al infinito
unos zapatos gastados 
la tripa flaca acostumbrada
a uno o dos bocados ingeridos 
sin mucho protocolo
la visión enternecida del niño que pone
por sonrisa su rostro ajado y temeroso
pobreza en sus pies felinos
corriendo a donde anuncian algo
Puede incluir el último recurso de amparo
al que tiene derecho el asesino
al mismo tiempo el moribundo
un espacio en una cama limpia
La sombra en su camino traza el rumbo
que se ha de andar cada segundo
ni un ápice detrás ni hacía adelante
en su rutina avanza indiferente
Reluce el traje del magistrado
comprado en la misma tienda 
donde compra el asesino
y pasa ajeno al contemplarlos
el obrero preocupado 
Recuerdos de la infancia 
destazados de la mente que niega 
por más vueltas dadas 
querer allanar
padre alcohólico 
madre indiferente
desde el techo como lluvia de oraciones
el agua bendita de los cielos
que empapa todo 
sin que un dedo cubra
Así llega de tumbo en tumbo la vejez
olvido y risas sin saber
mascullar ideas al paso
de otros sueños imposibles
de llevar

Publicar un comentario