En mundos de papel picado tus labios se fueron descubriendo. Blog de experimentación literaria
viernes, 29 de abril de 2011
Pinturas del Pintor Angel Collado Pérez.
Buscame
Para ti
Ábreme en dos y ocupa el espacio que de mi halles
A sotavento del mundo que descubras
pondremos a vivir las horas más dichosas
aquellas que se fueron conformando
de toda la expiación del sentimiento
Vuélvete atrevida en tal refugio
consume esta volátil ecuación sin acabar
No dejes que mañana sea la historia
de vértigo y asfixia que devore
los mundos que al abrir para ti
secaron en tu ausencia sin remedio
Ábreme en dos y ocupa el espacio que de mi halles
A sotavento del mundo que descubras
pondremos a vivir las horas más dichosas
aquellas que se fueron conformando
de toda la expiación del sentimiento
Vuélvete atrevida en tal refugio
consume esta volátil ecuación sin acabar
No dejes que mañana sea la historia
de vértigo y asfixia que devore
los mundos que al abrir para ti
secaron en tu ausencia sin remedio
jueves, 28 de abril de 2011
Sin Titulo. Tomado de la página de la poeta cubana Belkis Cuza Male
CUARENTA AÑOS Y UNA FOTO MEMORABLE DEL DIA DE LA FORZADA AUTOCRITICA DE HEBERTO PADILLA
Belkis Cuza Malé
Ayer, 27 de abril, se cumplieron 40 años de la oprobiosa autocrítica de Heberto Padilla y un grupo de escritores, entre los que me encontraba. Esa parodia tropical de los Procesos de Moscú se celebró, como recordarán, en la UNEAC (Unión de Escritores y Artistas de Cuba) en presencia de los miembros de la Seguridad del Estado y 150 *invitados*, especialmente seleccionados y cuyos nombres aparecían en una lista que dos empleados se encargaban de cotejar a la entrada. Nadie se llame a engaño: todo el mundo sabía desde el primer momento que aquéllo era una gran farsa, un ejercicio de contricción, con l
a hoguera ardiendo ya frente a nosotros. El libreto parecía espontáneo, pues Heberto tenía memoria de elefante y recitó cada palabra escrita un día antes en las mazmorras de la Seguridad del Estado y que habían sido previamente corregidas y editadas por la mano de los verdugos. Ni una coma ni un punto de más.Pero a ese discurso de arrepentimiento y autodegradación de Heberto hay que volver, hay que leer entre líneas y encontrar las claves. Cada una de sus palabras tiene un peso específico. Los que nada saben de nada y sólo ven lo externo, se pierden la esencia de lo que realmente estaba sucediendo.
Belkis Cuza Malé
Ayer, 27 de abril, se cumplieron 40 años de la oprobiosa autocrítica de Heberto Padilla y un grupo de escritores, entre los que me encontraba. Esa parodia tropical de los Procesos de Moscú se celebró, como recordarán, en la UNEAC (Unión de Escritores y Artistas de Cuba) en presencia de los miembros de la Seguridad del Estado y 150 *invitados*, especialmente seleccionados y cuyos nombres aparecían en una lista que dos empleados se encargaban de cotejar a la entrada. Nadie se llame a engaño: todo el mundo sabía desde el primer momento que aquéllo era una gran farsa, un ejercicio de contricción, con l
a hoguera ardiendo ya frente a nosotros. El libreto parecía espontáneo, pues Heberto tenía memoria de elefante y recitó cada palabra escrita un día antes en las mazmorras de la Seguridad del Estado y que habían sido previamente corregidas y editadas por la mano de los verdugos. Ni una coma ni un punto de más.Pero a ese discurso de arrepentimiento y autodegradación de Heberto hay que volver, hay que leer entre líneas y encontrar las claves. Cada una de sus palabras tiene un peso específico. Los que nada saben de nada y sólo ven lo externo, se pierden la esencia de lo que realmente estaba sucediendo.Hace unos días mi querida amiga, la poeta y periodista Tania Díaz Castro me envió una pequeña foto que quiero compartir con ustedes. Es una foto única, de Heberto Padilla, la noche de la autocrítica en la UNEAC, aquél 27 de abril de 1971.
Salvo la filmación realizada por el cineasta Santiago Alvarez para el ICAI, y por supuesto, para Fidel Castro, nunca supe de ninguna otra cosa que no fuese el texto de la autocrítica de Heberto, publicada incluso luego en la Revista Casa, de la Casa de las Américas. Esta foto, que recoge un gesto muy característico de Heberto, ajustándose los espejuelos, forma parte ya de un trozo de pasado y terrible historia (observen el micrófono frente al rostro de Heberto) cuando el tirano quiso destruir a un poeta, y a todos los poetas, desconociendo las leyes espirituales que rigen el Universo.
Gracias por la foto, querida Tania.Y gracias a Dios por su justicia, siempre eterna.
Muchas bendiciones
Muchas bendiciones
miércoles, 27 de abril de 2011
La Cultura de lo fácil. Tomado de la página alerusan.blogspot.com España
Y es que vivimos inmersos en la cultura de lo fácil. Se empieza por cosas sin aparente importancia, y se llega a banalizar todo. No hay más que ver un rato los anuncios de la TV. ¿Tiene usted pesadez de estómago después de una pantagruélica comida? No importa, aquí tiene este producto, esta pastilla, que se lo soluciona. Pero... ¿no sería mejor comer un poco menos? No, eso requiere dominio de sí. Mejor dejarse llevar, y después "solucionarlo" con una pastillita.
¿Ha bebido usted demasiado la noche anterior, y ahora no para de devolver y la cabeza le da vueltas? Pastillita. ¿Tiene usted poco pecho y se siente acomplejada? Tetas de plastico. ¿Está usted demasiado gordo, tiene problemas de tensión y de colesterol? ¡Para que va a hacer usted ejercicio! No, por Dios, que eso cansa mucho. Mejor tómese estas pastillitas.
Y así con todos los órdenes de la vida. No hay que hacer nada que requiera un mínimo esfuerzo y cierto dominio de uno mismo. ¿Para qué esforzarse, si se puede triunfar sin dar un palo al agua? Pero al final, tenemos las consecuencias: una sociedad blandiblú, una sociedad comodona que sólo reacciona cuando le tocan el bolsillo, una sociedad que asesina a sus hijos antes de nacer y pretende matar a sus mayores y a sus enfermos porque dan demasiado trabajo, una sociedad que fomenta todo aquello de lo que después se escandaliza. Una sociedad enferma terminal, inmersa en una brutal crisis de valores y de identidad que no sabe a dónde va. Así terminó el Imperio Romano, y a esa misma decadencia nos dirigimos en Occidente a pasos agigantados. ¿Se ha quedado embarazada? Pues que aborte...
tomado de la página española http://alerusan.blogspot.com
Algo de mis recuerdos de la Campaña de Alfabetización en Cuba
A veces amanezco recordando infinidad de cosas, tal vez provocadas por un sueño en especifico o afloran con cualquier remembranza pedazos de una infancia que viví a retazo. Imágenes mas bien que pasan presurosas.
"Si en un beso la vida me diste y enlutaste mi fiel corazón", tengo predilección por Lecuona, mi madre me dijo un día que era zurdo, cosa que me hizo pensar que no eramos anormales los que usábamos la mano izquierda para escribir o comer, o tocar algún instrumento musical .
La escuchaba interpretar al piano aquellas difíciles melodías y me ha quedado el gusto por sus hermosas composiciones.
Crecí con la Revolución, cada día La Habana se vestía de algo distinto, gritos y consignas, lapices amarillos enormes, trajes deportivos y marchas por la Plaza, mi madre feliz , con sinceridad de vocación.
Una mañana amanecimos viajando de Santa Clara a Trinidad, una de las primeras Villas fundadas por los españoles en Cuba. Mi madre acaba de ser designada Jefa de una Sección de Brigadistas "Conrado Benitez" y se dispone a ir a vivir a la casa de los campesinos que le ha sido asignada.
Ella tiene la encomienda de ir a Coordinar a un grupo de maestros y ademas alfabetizar a una familia completa.
Y entre labor y labor comprobar que son ciertos los rumores que le han llegado sobre una relación de afecto entre mi padre y otra señora.
Mi padre acudió al llamado del Sindicato para formar las Brigadas "Patria o Muerte" y le tocó un territorio que por "coincidencia" era contiguo al de mi madre.
Mis padres se casaron en 1955, y su relación después de sufrir altas y bajas se deshizo para 1961, justo en la etapa que relato de la Campaña de Alfabetización.
Mi padre obrero de la industria del calzado se incorporó por su cuenta al llamado de la Revolución, mi madre lo hizo por su vocación de maestra. Y por su calidad de personaje del MINED le otorgaron la responsabilidad de dirigir a un grupo de compañeros maestros en una de las zonas más complejas de la Sierra del Escambray, donde se libraban enfrentamientos entre las tropas del gobierno y los rebeldes en contra del mismo.
Viví en los campamentos, dormí por primera vez en mi vida en hamacas de saco de yute, mi padre me paseo a caballo, me bañé a jicarazos y disfrute y padecí de las mismas enfermedades que los niños de la casa.
Recuerdo una temporada donde la "ceguera" nos invadió a todos y amanecíamos con los ojos llenos de lagañas y la señora de la casa y mi madre nos enjuagaban los ojos con cocimiento de vicaria blanca.
A los once meses concluyó la faena de enseñar a leer y escribir a todas las personas que deseaban ser alfabetizadas.
Volvimos empercudidos y prietos por el sol y el trabajo del campo. Mi madre con la certeza de su divorcio . No volví al pueblo aquel donde el rió era transparente y la casa de guano y piso de tierra pulido con ceniza. Donde en la noche los alacranes bajaban por los maderos y la vida empezaba a las cinco de la mañana.
Entre ellos y como una más mi madre alzaba su lápiz amarillo en la Plaza el día de la Clausura de la Campaña de Alfabetización, con su farol chino su pantalón verde olivo y su blusa azul.
"Si en un beso la vida me diste y enlutaste mi fiel corazón", tengo predilección por Lecuona, mi madre me dijo un día que era zurdo, cosa que me hizo pensar que no eramos anormales los que usábamos la mano izquierda para escribir o comer, o tocar algún instrumento musical .
La escuchaba interpretar al piano aquellas difíciles melodías y me ha quedado el gusto por sus hermosas composiciones.
Crecí con la Revolución, cada día La Habana se vestía de algo distinto, gritos y consignas, lapices amarillos enormes, trajes deportivos y marchas por la Plaza, mi madre feliz , con sinceridad de vocación.
Una mañana amanecimos viajando de Santa Clara a Trinidad, una de las primeras Villas fundadas por los españoles en Cuba. Mi madre acaba de ser designada Jefa de una Sección de Brigadistas "Conrado Benitez" y se dispone a ir a vivir a la casa de los campesinos que le ha sido asignada.
Ella tiene la encomienda de ir a Coordinar a un grupo de maestros y ademas alfabetizar a una familia completa.
Y entre labor y labor comprobar que son ciertos los rumores que le han llegado sobre una relación de afecto entre mi padre y otra señora.
Mi padre acudió al llamado del Sindicato para formar las Brigadas "Patria o Muerte" y le tocó un territorio que por "coincidencia" era contiguo al de mi madre.
Mis padres se casaron en 1955, y su relación después de sufrir altas y bajas se deshizo para 1961, justo en la etapa que relato de la Campaña de Alfabetización.
Mi padre obrero de la industria del calzado se incorporó por su cuenta al llamado de la Revolución, mi madre lo hizo por su vocación de maestra. Y por su calidad de personaje del MINED le otorgaron la responsabilidad de dirigir a un grupo de compañeros maestros en una de las zonas más complejas de la Sierra del Escambray, donde se libraban enfrentamientos entre las tropas del gobierno y los rebeldes en contra del mismo.
Viví en los campamentos, dormí por primera vez en mi vida en hamacas de saco de yute, mi padre me paseo a caballo, me bañé a jicarazos y disfrute y padecí de las mismas enfermedades que los niños de la casa.
Recuerdo una temporada donde la "ceguera" nos invadió a todos y amanecíamos con los ojos llenos de lagañas y la señora de la casa y mi madre nos enjuagaban los ojos con cocimiento de vicaria blanca.
A los once meses concluyó la faena de enseñar a leer y escribir a todas las personas que deseaban ser alfabetizadas.
Volvimos empercudidos y prietos por el sol y el trabajo del campo. Mi madre con la certeza de su divorcio . No volví al pueblo aquel donde el rió era transparente y la casa de guano y piso de tierra pulido con ceniza. Donde en la noche los alacranes bajaban por los maderos y la vida empezaba a las cinco de la mañana.
Entre ellos y como una más mi madre alzaba su lápiz amarillo en la Plaza el día de la Clausura de la Campaña de Alfabetización, con su farol chino su pantalón verde olivo y su blusa azul.
domingo, 24 de abril de 2011
miércoles, 20 de abril de 2011
Crónica nocturna
Nadie viene a preguntar por el nombre de la victima
presumen que ha sido lió de parejas y en esas cosas mejor es no meterse.
El oscuro punto de tu rostro me incita avergonzado a preguntar
y tu cara mal pintada hacen que salte la caricia de mis manos
La noche de tu piel convertida en crinolina
Mi coraza no es tal vez la adecuada. Los rayos de un cerillo
la han perforado. Muerdes el aire entre labios y miro tu escote
Las niñas brincan a salvarte
la calle se enrarece de gentes que al cabo no ha visto nada
presumen que ha sido lió de parejas y en esas cosas mejor es no meterse.
El oscuro punto de tu rostro me incita avergonzado a preguntar
y tu cara mal pintada hacen que salte la caricia de mis manos
La noche de tu piel convertida en crinolina
Mi coraza no es tal vez la adecuada. Los rayos de un cerillo
la han perforado. Muerdes el aire entre labios y miro tu escote
Las niñas brincan a salvarte
la calle se enrarece de gentes que al cabo no ha visto nada
Filosofía del Optimista. Fayad Jamís
El optimista se sentó a
la mesa, miró a su alrededor
y se sirvió un poco de lo poco que halló. Le
dijeron
que había demasiado nada (en realidad había pocomucho)
pero él
devoró su ración sin hacer comentarios,
abrió el periódico, se fumó su café y
acabó
de cenar en paz. Pensó: tengo derecho a comer con alegría
lo
pocomucho que me gano mientras llega la abundancia.
Sin embargo seguían
hablando de todo lo que no hay
no hay no hay no hay. No hay esto ni lo
otro.
Pero el optimista se levantó en silencio
y otra vez recordó aquellos
años en que sólo comió
lágrimas. No había nadie para decirle no hay sopa o
bistec
o tome un pedazo de pan duro para el perro de su hambre,
pero jamás
de sus dientes salieron discursos.
Y ahora estaba satisfecho de la cena
frugal. El hombre
salió a la calle y echó a andar mientras silbaba.
Las
luces eléctricas le recordaron el porvenir
Muchas Gracias a todos
He dejado el Taller Literario del Museo de la Máscara, algunos factores se han confabulado para indicarme el rumbo.
Empezaba a pesar sobre mí el stress de un trabajo necesario y un placer literario.
Lo dejo sin hacer ruido, de la manera que suelo despedirme, agradecí a todos su apoyo y su esfuerzo.
Y de cierta forma estoy al alcance de muchos de los compañeros.
A la misma Olimpia la veo cada viernes en su programa de radio donde participo como lector e intercambio comentarios sobre las poetas que tocamos.
Inicié en el Taller por allá de Julio de 2009, con la intención de corregir deficiencias y dar algo de forma a la parte técnica de mi trabajo.
Aprendí secretos y aporte disciplina a la participación del grupo.
Siempre supe que estaba de paso, respeto los criterios de mis compañeros, y los animo a soltarse de la falda y empezar a trabajar solos, para algunos es tiempo desde hace mucho.
Es suficiente dos años para encarrilarse y poder iniciar un camino por si solos, si no se sienten capaces de ello, podrán toda su vida seguir perteneciendo al Taller, sin poner a prueba lo aprendido.
Fue hermoso y constructivo formar parte de este grupo de amigos. Olimpia nunca enseña su última voltereta, quizás en ello discrepemos, pero no dejo de respetarla y considerarle una excelente poeta.
Mi ciclo termina en el Museo de la Máscara y continúa con otros proyectos que deben enriquecer mi camino.
Gracias a Dios por los amigos que me ha dado.
martes, 19 de abril de 2011
Un amor recordado
Cuando decidí amarte
ya me habías escogido
ya me habías escogido
convertida en tarde
la mirada inquieta
La visión desnuda recordé
luego que pasaron los años
La visión desnuda recordé
luego que pasaron los años
éramos entonces hierba
que no pisa pie alguno
trino virgen
nido dispuesto
las primeras plumas
las primeras plumas
un decir tímido
frases de siempre
nuevas en nosotros
leídas en el viejo libro
de La amada inmóvil
de La amada inmóvil
El viento movía tu falda
deseando ser viento te miré
ola
pluma
todo
todo
Sin llegar a ser nada
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