domingo, 7 de abril de 2013

Éxodo

Al dejar atrás al Faraón
sin mojar los pies cruzo ardiente mar de arenas
flaquea mi alma ante dolencias
aunque no extraño la antigua vida
viene a mi mente llena de recuerdos
lo sufrido ausente de libertad

Aunque el viento ciega mis ojos de continuo

no amaso el barro para enriquecer tiranos
fiel a lo que Dios provee
ni me quejo si algo falta

Tengo infinidad de llagas

porque no siempre el camino es noble
ni la lluvia llega cuando se requiere
no desmayo por llegar al fin 
acepto armar la carpa y ver la niebla
edificar mundos frente a mi
que nunca mis manos disfrutarán

Es la tierra a donde voy eterna 

aún me faltan once años por andar 
y puede que al final de lejos solo la contemplé

Yo que vi en dos abrirse el mar

y de pesar morí en cada orilla

De azul la vía que de rodillas lanza

la luz del mediodía  sobre la espalda
llena de besos que recuerdan 
la tierra prometida 






sábado, 6 de abril de 2013

El canal ante la góndola.




Tal vez nervioso al adentrarse
desconocido mundo que muestra
ilusión frenética la primera vez
reboza todos los instintos

Esclavo ennegrecido de los soles
casi desnudo en cada temporada,
contiene el placer de darse gusto
sobre el cálido piso del abismo

La ilusión en labios del sendero
enfático por destellos perseguido
la distancia cada vez más cerca
fuego que desborda la derrama

A la entrega ofrece la victoria
tibia por la sangre al ofrecer
en mil afluentes la respuesta 

Agotada  entonces por el brío
de su loco deseo de vencerla
sujeto a cuanto bello evoca
la angosta entrada claudicó 



viernes, 5 de abril de 2013

De la mano a la boca

El futuro no existe 
lo han clavado a la mugre de los dedos
en los que no enseñaron a leer
en aquellos pobres convertidos en miedo
es el ciclo que asegura la visión de la vanguardia
acaso en otros que sueñan conquistar quimeras
enamorados de las mariposas
Al lienzo del Cristo aferrados 
En la oscura prisión de la mente 
atan las manos que alborotan
mordaza de asuntos 
la boca destrozada por los golpes 
la luz dentro del alma 
sin darse el lujo de apagar
aunque se apague la memoria por los golpes
la propia existencia sobrevive


miércoles, 3 de abril de 2013

Ella no sabe


Ella no sabe que la he seguido en su pelo
a la espera que descalce su mirada
que se antoje sed y beba
Tal vez lo sepa y desconcierta siempre abstraída
con tanto hacer y yo queriendo
verla  gaviota 
música junto al mar 
a media tarde himno del desterrado
para llorar toda su desmedida
posar la muerte
posar la vida
la Siempreviva sobre su frente
Ella no sabe, se desentiende, se vuelve niebla
címbra y coteja mis pensamientos
uno por uno los distribuye, los pone en orden
cerca del cielo, luego desnuda lo que de luz 
queda y se desvanece





domingo, 31 de marzo de 2013

Que venga


Cada silencio abruma 
Delirante abrazar a un niño que no se deja
porque falta en la soledad de los brazos

Mas allá de últimos instantes traspasado el tiempo

separados cuerpo y alma, sabré entonces de los misterios
en las caricias que nunca fueron

Cada silencio advierte nuevo amanecer radiante

desde el otro lado del mar la gente no puede ver mis ojos
si lloro, cuando digo que sonrió, reír cuando estoy llorando

La intensidad frenética al recordar  labios mordidos y sedientos

Mi sangre, viajera explosiva que amenaza estallar  

Inconclusa la obra, que venga. Al cabo la he amado tanto, tan profundamente


Que puede ser de otros y besar mil gentes diferentes

 y aún siento la espera quemar dentro


Obra del Mtro. frances Claudio Enrique Bartoli. San Luis Potosí. 

martes, 26 de marzo de 2013

El Inquieto quehacer humano.




Los Creadores se convierten en nómadas estéticos que importan de todos los géneros para dar salida a sus necesidades literarias.
                                                                        Eva Sáiz.

Con  el  titulo de “Un Gorro Ruso”,  nos presenta la escritora Gabriela d´ Arbel  (México 1970)  su más reciente trabajo literario.

Fresco,  interesante y coherente proyecto, que la sitúa en la condición de escritora de vanguardia.

No es ciertamente algo nuevo en la comarca de los inquietos, pero rompe con mucho lo acostumbrado a leer  en nuestras presentaciones citadinas.

Veía venir tal explosión de parte de nuestra apreciable compañera, cuando tuve la ocasión de leer algo de estos escritos en un periódico local.

Un escritor debe estar abierto a todos los experimentos,  lo novedoso,  propositivo y revolucionario, que  se pueda abordar para trasladar el mágico mundo de su pensamiento a los lectores y público en general.

La época vuelve a ser terreno de retos, sea porque la gente no puede o no quiere  acercarse a la creación, o porque el creador no desea dejar pasar los tiempos que le han tocado vivir.

Sea en fin, lo que sea y aún más, esté libro muestra esa habilidad e  interés expreso de la autora para colocarse en boca de los receptores de su palabra.

Me gusta este cause que manda el agua fresca a las tierras áridas del desierto, me agrada el riesgo asumido por Gabriela. Ya conocía su narrativa y confieso que siempre me ha gustado su poesía.

Ahora nos ofrece una nueva visión de su quehacer literario, un arresto de letras que tiene como misión deshacer la impresión del género que algunos esgrimen con tibieza para empezar a probar una poca usada forma de hacer literatura. Sin embargo no nueva.

Aplaudo la libertad en todas sus manifestaciones, estamos ante una variante positiva en la obra de esta escritora y sin duda veo con agrado que ha salido victoriosa.

Espero que el futuro la coloque ante retos mayores, para poder seguir asombrándonos con sus letras.




lunes, 25 de marzo de 2013

Cuatro poemas de amor


La buhardilla. Ezra Pound


Ven, apiadémonos de los que tienen más fortuna que nosotros.
Ven, amiga, y recuerda
que los ricos tienen mayordomos en vez de amigos,
y nosotros tenemos amigos en vez de mayordomos.
Ven, apiadémonos de los casados y de los solteros.
La aurora entra con sus pies diminutos
como una dorada Pavlova,
y yo estoy cerca de mi deseo.
Nada hay en la vida que sea mejor
que esta hora de limpia frescura,
la hora de despertarnos juntos.


Sensación. Arthur Rimbaud

Iré, cuando la tarde cante, azul, en verano,
herido por el trigo, a pisar la pradera;
soñador, sentiré su frescor en mis plantas
y dejaré que el viento me bañe la cabeza.
Sin hablar, sin pensar, iré por los senderos:
pero el amor sin límites me crecerá en el alma.
Me iré lejos, dichoso, como con una chica,
por los campos , tan lejos como el gitano vaga.


Cerca.   Nicolas Guillén
Cerca de ti, ¿por qué tan lejos verte?
¿Por qué noche decir, si es mediodía?
Si arde mi piel, ¿por qué la tuya es fría?
si digo vida yo, ¿por qué tú muerte?
Ay, ¿por qué este tenerte sin tenerte?
Este llanto ¿por qué, no la alegría?
¿Por qué de mi camino te desvía
quién me vence tal vez sin ser más fuerte?
Silencio. Nadie a mi dolor responde.
Tus labios callan y tu voz se esconde.
¿A quien decir lo que mi pecho siente?
A ti, François Villón, poeta triste,
lejana sombra que también supiste
lo que es morir de sed junto a la fuente.


Contémplala es muy bella. Fayad Jamis

Contémplala: es muy bella, su risa golpea la costa,
toda de iras y espumas. 
Pero no intentes decirle lo que piensas. 
Ella está en otro mundo
(tú no eres más que un extranjero de sus ojos,
de su edad)
Dile, en todo caso, que te gustan sardinas fritas,
sobre todo una tarde en que llueve un inolvidable vino blanco. 
Háblale del hermoso fuego de tu patria.

Ella es clara y oscura como la lluvia en que reina su ciudad. 
Sus ojos se detienen en un punto movedizo
entre la estación del amor y un tiempo imprevisible.
Claro que a veces olvidas 
(por un instante, es cierto)
tu oficio de notario, y, como ser humano al fin,
te pones a hablar líricamente de política.

Lo mejor que puedes hacer es convencerte de que la poesía te completa, 
comprobar que has cruzado el lindero del horror y la angustia,
escribir que una tarde recorriste la bella ciudad empedrada
para encontrar lo que no podía ser el amor
sino el poco de sueño
que recuerda un gran sueño.




domingo, 24 de marzo de 2013

Lo que piensa un soldado

El soldado llora después de matar a un hombre
porque encuentra entre sus cosas la foto de familia
la carta de la esposa
calificaciones de los hijos
el desgastado escapulario que no salva
la trágica miseria compartida en las trincheras
sabe que está expuesto 

POEMA DE MARZO. Raúl Rivero. Cuba


Prométeme que irás
y que irás sola.
Prométeme que el sol
va a estar en la distancia
opaco por las nubes
y los árboles.
Júrame que estarás
muy cerca
confundida
entre un grupo de extraños
Sin levantar la vista
salvándome del íntimo
destino que me acoge.
Prométeme que al menos
al final
vas a estar
lo más cerca posible
de mis ojos cerrados.

sábado, 23 de marzo de 2013

Ríos de sangre me recorren

Cuando los ríos se juntan en su viaje al mar
arrastran consigo toda clase de cuestiones
pueden ser aguas turbulentas
o corrientes mansas que acarician al pasar orillas
Agua profunda y cristalina como vidrio de Bohemia
otros lentos y pesados llevan a enterrar deshechos
y se vuelven viejos antes de tiempo de tanto traficar
lo que el mundo no desea, ni sabe guardar
a esos encuentros de lodos, heces, arenas de construcción 
y penas que ve pasar 
algún animal muerto flotando a la deriva
hinchado 
a punto de explotar
tan parecido a la vida
que junta en causes desaciertos
bríos con instintos, belleza
con lo oscuro, su contraparte
alquimia de disensiones 
alimento de mil aguas que antes de llegar al mar
punza los huesos de la vida misma
y forma amén de verdes prados y arboles que alimenta
las tierras productivas con que baña
una manada de alegorías que se le escapa al que escribe
y solo atina a comparar su propia existencia
con esos ríos violentos
discretos
sean moros, o españoles
Donde la mano de Dios puso toda la amalgama 
para arrojar al mar 
sangre hecha de porciones tan diversas
como una alegoría de Babel 
que en su decursar al profundo cementerio de veriles
se lleva entre sus muchos afluentes lo que la gente no quiere
abandona o desprecia